Esta semana hemos conocido la regulación de empleo que va a llevar a cabo ONO tras la adquisición de AUNA. Están previstas 1.000, casi un 25% de la plantilla. Esta noticia cae como meteorito en el sector. Son 1.000 personas con 1.000 familias detrás. Casi alcanza al ERE de SEAT, pero no tiene ni de lejos el impacto mediático y social que tuvo SEAT y otras empresas industriales. Y aquí no ocurre que el sector se globaliza, los operadores se marchan a China, sino todo lo contrario; la demanda del sector aumenta año tras año, el mercado quiere más y mejores servicios, desaparecen los operadores porque cierran o son adquiridos por otros, se produce la concentración tan auspiciada por los políticos. Alguien ha pensado lo que costó en el 99 el incorporar personal a los nuevos operadores y formarlo?. Hubo que empezar desde cero. Recuerdo en Euskaltel y Jazztel el gran esfuerzo que se tuvo que realizar para disponer en poco tiempo de 1.000 personas efectivas. Y lo mismo ocurrió en otros competidores. Desde hace unos años ha ocurrido el proceso inverso y el sector ha destruido empleo en lugar de crear. Se liberalizó con el objetivo de conseguir pluralidad, empleo y competencia; y el resultado es el inverso.
La gente se incorporó al sector con la ilusión de quien se compra un coche nuevo, apostando por realizar una carrera profesional, para en pocos años tener que salir con la decepción y angustia, tras haberse dejado muchas intensas horas de trabajo.
Desde aquí un llamamiento al recién y nuevo Ente Gestor de Infraestructuras catalán (propiedad de la Generalitat y Localret) que tiene imprevisto invertir 300 M € en 4 años desplegando la red de fibra óptica, para que incorpore algunos centenares de ex empleados de ONO, tras la regularización.
La gente se incorporó al sector con la ilusión de quien se compra un coche nuevo, apostando por realizar una carrera profesional, para en pocos años tener que salir con la decepción y angustia, tras haberse dejado muchas intensas horas de trabajo.
Desde aquí un llamamiento al recién y nuevo Ente Gestor de Infraestructuras catalán (propiedad de la Generalitat y Localret) que tiene imprevisto invertir 300 M € en 4 años desplegando la red de fibra óptica, para que incorpore algunos centenares de ex empleados de ONO, tras la regularización.
1 comentario:
Un poco más cerca que SEAT estuvo la regulación INISEL-CESELSA que derivó en INDRA. En ese caso cayeron más de 1.100 puestos de trabajo, más de 1.100 familias que peligraron durante largo tiempo, más de 1.100 mentes pensantes que aportaban experiencia y conocimiento al sector. Una vez más, tampoco tuvo un gran impacto mediático. Me pregunto si es que los temas sociales relacionados con empresas de tecnología no interesan o si, en realidad, lo que importa es "tapar" el efecto y el resultado de determinadas operaciones.
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